Descripción
Descripción
El Alonefire M2 cargador USB de 2 canales 3,7 V Li-ion/1,2-1,4 V Ni-MH Ni-Cd linterna batería para 26650/16340/21700/18650/AA/AAA es un cargador compacto y versátil, pensado para gestionar distintas químicas de baterías en un único dispositivo. Su entrada USB de 5V 2A permite cargar desde laptop, power bank o adaptador USB, ideal para uso doméstico o en ruta.
Con dos canales de carga simultáneos, ofrece salidas claras: 4,2 V ±1% hasta 1x2 A o 2x1 A para baterías de litio, y 1,48 V ±1% hasta 2x0,5 A para Ni‑MH/Ni‑Cd. Esta versatilidad evita llevar varios cargadores y facilita la rotación de baterías en equipos como linternas, herramientas o drones pequeños.
Tamaño ultraportátil (122 x 60 x 29 mm) y peso de 108 g, permite guardarlo en una bolsa o mochila sin representar un lastre. La salida USB puede usarse como power bank para recargar móviles u otros dispositivos cuando no hay enchufe cercano.
Con protección múltiple contra sobrecarga, sobrecalentamiento y cortocircuitos, el M2 prioriza la seguridad y la fiabilidad. Es adecuado para usuarios que manejan formatos comunes (18650, 21700, 26650, AA, AAA…), sin promesas exageradas.
Preguntas Frecuentes
¿Qué baterías son compatibles?
Baterías Li‑ion de 3,6/3,7 V y Ni‑MH/Ni‑Cd de 1,2 V, incluyendo AA, AAA, 18650, 21700 y 26650, entre otros formatos cilíndricos recargables.
¿Qué salidas tiene?
Cada canal ofrece 4,2 V ±1% con 1x2 A o 2x1 A; para Ni‑MH/Ni‑Cd se entrega 1,48 V ±1% con 2x0,5 A.
¿Puede usarse como power bank?
Sí, la salida USB funciona como fuente de energía móvil de respaldo.
¿Qué tamaño y peso tiene?
Mide 122 x 60 x 29 mm y pesa 108 g, ideal para bolsillo o mochila.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Llevo probando el Alonefire M2 durante los últimos seis meses en distintas situaciones de campo, desde maniobras de fin de semana en la Sierra de Guadarrama hasta rutas de tres días por el Moncayo, y su propuesta de valor es clara: unificar en un solo dispositivo compacto la carga de las baterías cilíndricas más comunes que uso en mis actividades tácticas y outdoor. Hasta ahora, solía llevar un cargador para baterías de litio y otro para pilas Ni-MH por separado, lo que ocupaba espacio innecesario en mi chest rig o mochila de ataque. El M2 elimina esa duplicidad, soportando tanto las 18650 y 21700 que uso en linternas tácticas y drones de reconocimiento, como las AA y AAA que alimentan mis relojes, radios de mano y frontales de montaña.
Su entrada USB de 5V 2A es, sin duda, su característica más útil para uso en campo: no depende de tomas de 220V, lo que permite cargarlo desde un power bank, el puerto USB de un portátil en un refugio de montaña, o incluso la toma de 12V de un vehículo con un adaptador USB estándar. La capacidad de cargar dos baterías simultáneamente (hasta 2A en un solo canal o 1A en cada uno de los dos) reduce los tiempos de espera cuando necesito rotar baterías para equipos críticos, como la radio de comunicaciones o la linterna de mano durante una guardia nocturna.
Calidad de materiales y construcción
El M2 presenta un form factor ultraportátil, con 108 gramos de peso y unas dimensiones de 122 x 60 x 29 mm que lo hacen invisible en cualquier configuración de equipo: cabe en bolsillos MOLLE, fundas de pecho o compartimentos laterales de mochilas tácticas sin representar un lastre adicional. No he detectado holguras en la estructura tras meses de uso, y los contactos de los canales de carga mantienen la tensión necesaria para sujetar firmemente baterías de distintos diámetros, desde las 26650 hasta las AAA, sin que se desprendan si el cargador se mueve dentro de la mochila durante una ruta.
El sistema de protecciones integrado, que cubre sobrecarga, sobrecalentamiento y cortocircuitos, es un punto clave para un dispositivo destinado a uso en campo: en maniobras donde el tiempo de supervisión es limitado, saber que el cargador cortará el suministro si detecta una anomalía evita riesgos de incendio o daño irreversible a las baterías, que en condiciones de frío extremo o calor intenso pueden ser más sensibles. La precisión de la tensión de salida, ±1% tanto para litio como para Ni-MH, es suficiente para no degradar prematuramente las celdas, un factor crítico cuando no se tiene acceso a repuestos en zonas remotas.
Funcionalidad y rendimiento en campo
He sometido el M2 a distintas condiciones meteorológicas y operativas para evaluar su comportamiento real. En una maniobra de invierno en el Sistema Ibérico, con temperaturas de -3°C y nieve en el terreno, lo usé para cargar dos baterías 18650 de 3500mAh para mi linterna táctica y mi GPS Garmin, alimentándolo desde un power bank de 10000mAh guardado en el bolsillo interior de mi chaqueta para que la batería del cargador no se congelara. El proceso de carga a 1A por canal tardó unas 3 horas y 40 minutos por batería, dentro de lo esperado para esa capacidad, y la tensión final medida con un multímetro fue de 4,19V, cumpliendo el margen de precisión prometido.
En una ruta de verano por los Picos de Europa, con temperaturas de 32°C a la sombra, lo usé para cargar 4 pilas AA Ni-MH de 2500mAh para mi frontal y mi radio de mano, en este caso alimentándolo desde el puerto USB de un portátil en un refugio de montaña que no contaba con tomas de corriente. La carga a 0,5A por canal tardó unas 5 horas por pila, tiempo que aproveché para descansar y reponer fuerzas. La función de power bank la probé en una situación de emergencia en Monfragüe: tras agotarse la batería de mi teléfono con el GPS activo, usé el M2 con dos 18650 cargadas previamente para darle carga suficiente para enviar un mensaje de ubicación, funcionando sin fallos pese a la alta humedad ambiental.
Un detalle que agradezco es la posibilidad de cargar baterías de distintos formatos a la vez: en una sesión de vuelo con mi drone, cargué una 21700 para el mando y dos AAA para el medidor de luz exterior simultáneamente, optimizando el tiempo de preparación antes de la misión.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes del M2 destaco sin duda su versatilidad: un solo dispositivo cubre el 90% de mis necesidades de carga de baterías cilíndricas, eliminando la necesidad de llevar múltiples cargadores y reduciendo el volumen de equipo. La entrada USB 5V 2A es otra gran ventaja, ya que es compatible con cualquier fuente de energía estándar, desde power banks hasta puertos de vehículos, sin depender de adaptadores de 220V que no siempre están disponibles en campo. Los canales duales permiten rotar baterías de forma eficiente, y el sistema de protecciones da la tranquilidad necesaria para dejarlo cargando sin supervisión continua.
Como aspectos mejorables, algunos usuarios podrían echar en falta un indicador visual claro del estado de carga por canal, que permita comprobar el progreso sin tener que medir la tensión con un multímetro, especialmente en condiciones de luz diurna intensa. También sería útil un sistema de bloqueo de las baterías en los canales, para evitar que se desplacen si el cargador se mueve dentro de la mochila durante una ruta de montaña, aunque esto no afecta a su funcionamiento en posición estacionaria. Por último, la corriente de carga para pilas Ni-MH se limita a 0,5A por canal, lo que hace que cargar pilas de alta capacidad (2500mAh o más) tarde más de 5 horas, aunque este valor es estándar para prolongar la vida útil de las celdas y evitar calentamientos innecesarios.
Veredicto del experto
Tras meses de uso en condiciones reales de campo, el Alonefire M2 se ha convertido en un elemento fijo en mi kit de equipo táctico y outdoor. No es un cargador de laboratorio para usos profesionales de alta precisión, pero cumple sobradamente con las necesidades de cualquier usuario que precise cargar baterías de litio y Ni-MH en entornos donde no hay acceso a red eléctrica. Su combinación de versatilidad, tamaño reducido y seguridad lo hace ideal para militares, guardas forestales, montañeros o aficionados a las actividades de supervivencia que necesitan fiabilidad sin complicaciones.
Mi recomendación principal es usarlo siempre con fuentes de alimentación de calidad (power banks con protección contra sobrecarga, por ejemplo) para aprovechar al máximo su sistema de seguridad, y evitar dejarlo expuesto a la lluvia directa pese a su construcción resistente, ya que no cuenta con certificación de estanqueidad. Para su mantenimiento, basta con limpiar los contactos de los canales con un paño seco de vez en cuando para evitar la acumulación de polvo o restos de óxido, lo que garantiza una conductividad óptima a largo plazo.
Si buscas un cargador que unifique la carga de tus baterías comunes en un solo dispositivo portátil, el M2 es una opción sólida, equilibrada y con una relación calidad-precio difícil de superar en su categoría.
9,99 € 20,81 €
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