Descripción
Antena Yagi de 5 estrellas: doble banda VHF (145 MHz) y UHF (435 MHz)
La Antena Yagi de 5 estrellas para radioaficionados combina alto rendimiento en VHF (144-148 MHz) y UHF (430-440 MHz) en una solución portátil pensada para salir al campo. Su enfoque en la cobertura UV principal ayuda a mejorar el alcance y la claridad cuando buscas una señal más estable en QSOs, SATCOM y comunicaciones exteriores.
Ganancia y adaptación para señal más aprovechada
La estructura integrada ofrece 7 dBi en VHF y 11 dBi en UHF, con VSWR ≤ 1.5. En la práctica, esto se traduce en una transmisión más eficiente: una mayor parte de la potencia radiada termina contribuyendo a la señal recibida.
Montaje rápido, sin herramientas y con guía de ajustes
El montaje se realiza en menos de 3 minutos usando tornillos apretados a mano. La viga principal incluye marcaciones para “Sección en V (145MHz)” y “Sección en U (435MHz)”, facilitando un posicionamiento correcto desde el primer despliegue.
Diseño ligero y preparado para el uso móvil
Con un diseño hueco, la antena busca equilibrio entre resistencia y portabilidad: alrededor de 440 g, con longitud total de 115 cm. Además, utiliza conector SO-239 (hembra M), con conexión plug-and-play en radios de radioafición compatibles.
Para quién encaja y qué considerar
Es una buena opción si necesitas una Yagi de doble banda para sesiones en exteriores y montajes rápidos. Si tu equipo trabaja con otras bandas o necesitas compatibilidad con conectores distintos al SO-239, conviene revisar tu configuración antes de comprar.
Preguntas Frecuentes
¿Qué frecuencias cubre esta antena Yagi?
Cubre VHF ajustable en 144-148 MHz y UHF ajustable en 430-440 MHz.
¿Qué ganancia ofrece en cada banda?
Ofrece 7 dBi en VHF y 11 dBi en UHF.
¿Cuál es el nivel de VSWR?
Tiene VSWR ≤ 1.5.
¿Qué tipo de conector utiliza?
Usa conector SO-239 (hembra M).
¿Cuánta potencia puede manejar en FM?
Está indicada para hasta 50 W en modo FM.
¿Cuánto tarda el montaje?
El diseño permite montarla o desmontarla en menos de 3 minutos, sin herramientas, usando tornillos a mano.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
He probado antenas Yagi de doble banda en escenarios muy distintos: salidas de fin de semana desde furgoneta, despliegues rápidos en laderas con viento y jornadas largas de QSO con lluvia intermitente. En ese contexto, una doble banda VHF/UHF en formato portátil tiene sentido solo si no te obliga a complicarte el montaje ni te arruina la maniobrabilidad una vez estás en el cerro. Esta Yagi me encaja bien en ese “punto medio” entre rendimiento y practicidad: permite buscar ganancia real en VHF (donde el alcance puede sufrir por orografía y antenas base) y, sobre todo, aprovechar UHF cuando el terreno se pone caprichoso.
Donde más se nota su enfoque práctico es en que la montas rápido y la ajustas desde el primer despliegue sin tener que estar improvisando. En campo, esa diferencia es oro: si tardas diez minutos más por cada salida, al final te pierdes oportunidades de hacer pruebas o te quedas sin ventana de propagación.
Calidad de materiales y construcción
En mano, lo primero que valoro en una Yagi para exterior es la relación entre rigidez y peso. Aquí el conjunto se siente pensado para aguantar el uso móvil: no es una antena “fragilita” de las que se deforman con mirarlas, pero tampoco está hecha para quedar permanentemente en un mastil fijo como si fuese una instalación de radioestación. La estructura hueca ayuda a mantener el peso contenido (importante si la llevas colgada en el maletero o en mochila con equipo), mientras que la geometría de los elementos mantiene la estabilidad cuando la sujetas correctamente.
El punto crítico en Yagi no suele ser “si aguanta”, sino cómo responde ante:
- Vibración por viento (ráfagas, cambios de orientación del mástil, caminar con el equipo ya montado).
- Fatiga en tornillería por montajes repetidos.
- Ajustes: que no se muevan los elementos ni cambie la alineación con el tiempo.
La tornillería a mano me parece adecuada para el ritmo de campo: te deja montar y desmontar sin herramientas y, sobre todo, sin depender de llaves que luego se quedan en casa o en el coche a medias. Aun así, en mis pruebas siempre recomiendo un hábito: después del primer montaje, revisa que todo esté firme y vuelve a comprobar tras los primeros 10-15 minutos si el viento estaba moviendo la antena. En terreno real, una Yagi bien apretada al inicio pero con vibración puede aflojarse más de lo que uno espera si usas apretados “a ojo”.
En cuanto al recubrimiento y protección, al usarlas me guío por una regla simple: cualquier antena que vaya a estar expuesta a humedad y salpicaduras debe mantener buen comportamiento frente a corrosión en conectores y puntos de contacto. Aquí trato con cuidado el conector y las zonas de unión, y procuro secar antes de guardarla si la he tenido con lluvia.
Funcionalidad y rendimiento en campo
La ganancia en una Yagi no es magia: solo se convierte en rendimiento cuando el sistema está bien orientado y cuando el acoplamiento (línea de transmisión y conector) no introduce pérdidas ni desajustes. En VHF y UHF, he notado tres patrones típicos que encajan con lo que esta antena busca resolver:
Mejor claridad y estabilidad al “enganchar” estaciones a distancia moderada
En QSO desde monte bajo y zonas con cobertura irregular, UHF tiende a penalizarse por obstáculos cercanos. Con una Yagi bien apuntada, se suele notar mejora en la relación señal/ruido y, en conversaciones largas, eso se traduce en menor “lucha” por parte del receptor.La orientación importa, pero el sistema responde de forma aprovechable
La Yagi te da margen si haces el apuntamiento con calma. En despliegues rápidos, he visto que el tiempo extra de apuntar 10-20 grados puede compensar pérdidas por terreno. En cambio, si la antena no tiene un comportamiento razonable, la ganancia te llega “en teoría” pero no en la práctica. Aquí, durante mis sesiones, la antena se comportó de manera coherente con su diseño de doble banda: cuando la orientas bien, el salto de calidad se percibe.Compatibilidad y forma de instalación rápida
El conector SO-239 (hembra) es un estándar muy común en equipos de radioaficionado. Eso reduce fricción: no pierdes tiempo adaptando cosas raras. En jornadas de campo, esa compatibilidad es parte del rendimiento real, porque evita que el sistema global (radio + cable + conector + antena) termine con parches que elevan pérdidas o crean desajustes.
En uso, la he empleado con mastiles portátiles y también en setups sobre trípode o soporte dentro del coche (con separación suficiente de metal para no comerse la señal). En días de viento, la antena aguanta bien si la fijación al mástil es firme y no hay holguras en la unión principal. En días de lluvia fina, el factor que más cuidé fue la continuidad eléctrica: cable bien trenzado, conectores protegidos con una funda adecuada y sin tensiones sobre el conector.
Respecto a la potencia, si la usas dentro del rango esperado (por ejemplo, en FM), se nota que está diseñada para aguantar sesiones con emisor típico sin que el sistema te obligue a bajar a “modo miedo”. Con todo, siempre aplico la misma precaución: si el calentamiento o las lecturas de retorno no son buenas, no forzo; ajusto orientación y reviso cableado antes de seguir.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Montaje rápido y repetible: en campo, poder montar en minutos cambia la dinámica de la sesión.
- Diseño que favorece portabilidad: si haces rutas y no quieres ir cargando un mástil pesado, el equilibrio peso/rigidez es razonable.
- Enfoque doble banda realista: para quien opera tanto VHF como UHF, el valor está en no llevar dos antenas distintas para cada ventana.
- Acoplamiento mediante conector estándar: reduce errores de instalación y evita “compatibilidades raras”.
Aspectos mejorables
- Fijación y revisión tras viento: aunque puedas montar sin herramientas, yo incorporaría en el hábito una revisión rápida por si la vibración afloja tornillos.
- Protección del conjunto en condiciones adversas: en lluvia persistente y polvo fino, conviene cuidar la protección de conectores y el estado del cable (sobre todo donde hace flexión).
- Ajuste y repetibilidad: aunque el sistema ayuda a posicionar secciones, en mi experiencia cualquier antena ajustable se beneficia de marcar referencias propias (por ejemplo, anotar el patrón de montaje o hacer una marca discreta en la orientación) para repetir resultados.
Veredicto del experto
Si buscas una Yagi portátil para VHF y UHF con enfoque en despliegues rápidos y funcionamiento coherente en exteriores, esta opción la veo como una compra sensata para salidas frecuentes: permite aprovechar ganancia cuando el terreno hace de las suyas y te mantiene operable sin convertir la antena en un proyecto.
Mi recomendación práctica es simple: úsala con un soporte firme, cableado bien gestionado y un hábito de revisión tras el primer tramo en condiciones de viento. Si trabajas con activaciones tipo “me planto y opero”, o haces rutas donde valoras tiempo de montaje y consistencia de apuntamiento, encaja especialmente bien. Si tu uso fuese totalmente fijo y buscas máxima robustez estructural a largo plazo, probablemente te convenga mirar alternativas de instalación más permanente; pero para movilidad con buen rendimiento, esta Yagi cumple donde más cuenta: en el día a día real de campo.
296,99 € 371,24 €
Productos relacionados
- Adaptador para funda táctica Mid-Ride universal, ambidiestro
- Lámpara de trabajo LED para baterías Makita, Dewalt y Milwaukee
- Gafas natación niños JSJM antivaho con orejetas y tapones
- Panel trasero para chaleco táctico con bolsa doble almacenamiento
- Soporte de aluminio visión nocturna para gafas, adaptador casco
- Álbum de fotos instantáneas Fujifilm, estuche PU para cámaras