Descripción
Chaleco táctico MOLLE Emersongear EM9300 – Panel trasero para caza: más capacidad sin perder movilidad
El Chaleco táctico MOLLE Emersongear EM9300 – Panel trasero para caza añade una plataforma de carga pensada para llevar más equipo (munición, accesorios multiuso o pequeñas utilidades) manteniendo una buena libertad de movimiento en jornadas de caza, entrenamiento o actividades tácticas.
Tejido Cordura 500D y sistema MOLLE PALS para reconfigurar tu equipo
Está confeccionado en nailon Cordura 500D, una opción resistente al uso intensivo, rozaduras y tirones, con protección frente a humedad ligera. El panel integra un sistema MOLLE con cintas PALS para fijar accesorios estándar compatibles, facilitando cambios de configuración sobre la marcha.
Ligero, con perfil ajustado y pensado para chalecos específicos
Con unas medidas de 24 × 4 × 32 cm y 0,3 kg, apenas se nota al llevarlo puesto. Se acopla mediante cremallera doble trasera, indicado para JPC 2.0 y CPC (NCPC). Funciona como organizador de carga (no incluye acolchado interno ni es protección balística).
Preguntas Frecuentes
¿Este panel es compatible con cualquier chaleco MOLLE?
No. Está diseñado para chalecos JPC 2.0 y CPC (NCPC) con cremallera trasera.
¿Qué material tiene el panel trasero?
El panel está fabricado en nailon Cordura 500D.
¿Qué accesorios puedo montar en el sistema MOLLE?
Permite fijar accesorios con estándar PALS/MOLLE, como fundas multiuso o bolsas compatibles de otras marcas.
¿Cómo se monta y desmonta?
Se instala y retira usando la cremallera doble trasera del chaleco, lo que agiliza la reconfiguración.
¿Añade mucho peso o volumen?
No. Con 0,3 kg y un perfil ajustado, el aumento de carga es mínimo y no debería comprometer la movilidad.
¿Ofrece protección acolchada?
No incluye acolchado interno; está orientado a organizar y ampliar la carga.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Llevar un chaleco táctico como sistema modular siempre me ha gustado por una razón práctica: te permite ajustar la carga al cometido del día sin convertirte en una “mochila con piernas”. Este panel trasero lo enfocaría justo ahí: es una plataforma de ampliacion de capacidad para días de caza, entrenamiento o jornadas de trabajo donde necesitas sumar volumen útil (organización de accesorios, pequeños bultos, municion o utillaje) sin penalizar demasiado la movilidad del torso.
En campo he visto dos problemas típicos cuando se añade “algo atrás”: o el conjunto pierde naturalidad al caminar y al agacharte, o queda un peso descompensado que termina cargando la zona lumbar y el cinturón del pantalón. Aquí el enfoque está bastante claro: perfil ajustado, peso contenido y cierre trasero para que el conjunto no se “cuelgue” con el movimiento.
Calidad de materiales y construcción
El material base es Cordura de gramaje 500D, una elección coherente para paneles de carga que van a sufrir rozaduras: hierba alta, zarzas, cantos de roca, y el típico contacto con mochilas, fundas o el cinturón en cambios de postura. En mi experiencia, este tipo de Cordura aguanta bien la abrasión; lo que marca la diferencia no es solo el tejido, sino el patrón de costuras y la forma en que se gestionan las tensiones.
El panel se integra con un sistema MOLLE de cintas tipo PALS para montar accesorios compatibles. Esto es importante porque, en uso real, no todo va colgado igual: hay fundas rígidas, bolsas flexibles y pequeñas utilidades con geometrías distintas. Un entramado MOLLE bien cosido distribuye la carga y evita que un accesorio “tire” siempre por el mismo punto. Si lo cargas con varias piezas pequeñas (por ejemplo, municion en plataformas laterales, o utilidades en bolsas compactas), el conjunto suele comportarse mejor que cuando intentas que una única bolsa haga de todo.
El cierre mediante cremallera doble trasera es el elemento constructivo clave: una cremallera de calidad y alineación correcta reduce holguras y evita puntos de presión al sentarte, arrodillarte o cuando el chaleco “abre” por tensión del cinturón. Yo suelo fijarme en dos cosas tras varias horas: si aparece desalineación al mover hombros y si el tejido alrededor de la cremallera empieza a marcarse o tensarse de forma irregular. En este tipo de montaje, el objetivo es que el panel permanezca estable y no baile.
Funcionalidad y rendimiento en campo
Donde más sentido tiene este panel es en actividades con variabilidad de carga. En una jornada de caza al amanecer, con frío y necesidad de llevar capas/utillaje más “a mano”, el chaleco suele ir más cargado de lo que parece. El panel trasero ayuda a convertir el espacio en algo utilizable: organizas mejor y evitas que todo acabe en los bolsillos del pantalón o en mochilas que estorban al moverte entre puestos o senderos estrechos.
En entrenamiento, especialmente en recorridos con tramos de caminata intermitente (cambio de postura frecuente, levantarse y sentarse en el suelo, usar el arma o el equipo según normativa local), la clave es que el panel no rigidice la movilidad. Con un perfil relativamente contenido, el comportamiento esperado es que el chaleco conserve su “flexibilidad” en la zona dorsal, sin que el panel se convierta en una placa que limita la respiración o el giro de la cintura. Yo notaría diferencia, sobre todo, en dos momentos: cuando atraviesas vegetación densa (porque hay micro-retenciones y roces), y cuando te agachas o apoyas el cuerpo (porque es donde cualquier volumen extra se siente en carga efectiva).
Con lluvia ligera o humedad ambiental, el Cordura suele aguantar bien el contacto superficial sin que el tejido “se venga abajo”. Aun así, en jornadas reales, lo importante no es solo el material: es cómo proteges el contenido dentro de las plataformas. Yo suelo recomendar usar bolsas interiores impermeables o fundas con cierre cuando vas a meter cosas sensibles (documentación, electrónica, herramientas con mecanizados). Así evitas que el panel sea un “absorbente” de humedad por contacto, aunque la tela base resista razonablemente.
Un detalle práctico: al montar accesorios MOLLE en un panel trasero, la distribución importa. Si cargas demasiado arriba, notarás tirantez al agachar; si lo llevas muy abajo, puede interferir con el cinturón o con la ropa al sentarte. La estrategia que me ha funcionado es repartir en 2 zonas: piezas ligeras y planas cerca del centro; utilidades más voluminosas dejando espacio para que el chaleco siga copiando el movimiento del cuerpo.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes, destacaría:
- Organización real sin convertir el chaleco en una mochila: mejora la gestión de equipo y reduce “cosas sueltas” en el cuerpo.
- Montaje reconfigurable: el estándar MOLLE/PALS facilita cambiar configuración según jornada, algo que en campo agradeces cuando alternas tareas.
- Material adecuado para roce y uso intensivo: Cordura 500D suele resistir bien la abrasión.
- Cierre trasero por cremallera: ayuda a mantener el panel alineado y no “colgar” con el movimiento.
Como aspectos mejorables (o, más correctamente, cosas que conviene vigilar):
- No aporta protección ni acolchado: si vas a cargar objetos que sufran con impactos o que te molesten al contacto con la espalda, tendrás que gestionar ese confort con una capa intermedia (por ejemplo, una base acolchada del propio sistema o un organizador blando) y con una distribución que minimice puntos de presión.
- La compatibilidad depende del chaleco: en sistemas que no admiten ese tipo de cremallera o ese punto de fijación, el rendimiento y la estabilidad se pueden resentir. Es crucial que el encaje sea correcto para evitar holguras.
- Gestión del “bulto”: aunque el peso sea contenido, el volumen cambia la sensación al caminar cuesta arriba o al llevar mochila a la vez. Aquí el ajuste del resto del equipo (cinturón, tirantes, mochila) manda tanto como el panel.
Consejos prácticos de uso y mantenimiento: limpia la superficie de polvo y salpicaduras con agua limpia y, si es necesario, un jabón neutro suave; evita disolventes agresivos que degraden acabados. Seca a temperatura ambiente y sin calor directo. Si montas accesorios con correas largas, revisa tensión y longitud para que no rocen en cada zancada. Y antes de una jornada larga, haz una prueba de 10-15 minutos moviéndote (caminar, agacharte, sentarte) para detectar si alguna pieza te marca la espalda.
Veredicto del experto
Lo veo como un accesorio táctico-modular con lógica: suma capacidad y mejora organización sin penalizar de forma marcada la movilidad, siempre que lo montes con una distribución inteligente de carga y respetes su naturaleza de organizador (no de protección). Para salidas de caza, entrenamientos y rutas donde necesitas llevar más utilidades sin “rigidizar” el conjunto, es un complemento muy razonable. Si tu prioridad es confort por impacto o proteger contenido delicado, tendrás que compensarlo con buenos organizadores internos y una colocación que elimine puntos de presión.
54,88 € 70,45 €
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