2,71 €

Módulo transmisor receptor RF superheterodino para MCU

(Votos: 4) 32 unidades vendidas
Comprar

Descripción

Enlace transmisor y receptor RF superheterodino 3400, 5V, 433Mhz, para MCU K1KF

Kit de enlace RF (transmisor y receptor) pensado para añadir comunicaciones inalámbricas a proyectos con MCU K1KF. Funciona en 433.92 MHz y el módulo receptor superheterodino está diseñado para una recepción estable con buena selectividad y supresión de radiación espuria. Ideal cuando necesitas señal fiable para automatización y control remoto.

El receptor ofrece sensibilidad de hasta -110 dBm y salida RSSI analógica para estimar la intensidad recibida (útil para ajustar antena, validar enlace o implementar lógica basada en calidad de señal). Admite rango de alimentación de 3V a 5.5V, con consumo indicado de 6.0 mA a 433.92 MHz y modo “power enable” con consumo bajo de hasta 50 nA, lo que encaja bien en proyectos que priorizan ahorro.

Para uso diario en prototipos, suele encajar en: conmutadores de puertas con mando (RKE), aperturas de persianas/cortinas, alarmas de seguridad, control industrial inalámbrico y transmisión de datos punto a punto. El rango de temperatura especificado es de -40 °C a 85 °C, útil en entornos exigentes.

Para quién es y cómo usarlo en tus proyectos

  • Verifica la alimentación (3V–5.5V) antes de conectar a la MCU.
  • Coloca la antena y prueba el RSSI analógico para comprobar cobertura real.
  • Integra el kit en sistemas donde varios receptores pueden operar sin interferirse entre sí (según diseño del módulo).

Preguntas Frecuentes

¿Qué frecuencia usa este enlace?

Trabaja en 433.92 MHz (433Mhz).

¿Qué voltaje admite el receptor?

La entrada de alimentación indicada para el receptor es de 3 V a 5.5 V (compatible con entornos de 5 V).

¿El receptor incorpora señal de calidad?

Sí, incluye una salida RSSI analógica para el nivel de intensidad de la señal recibida.

¿Qué sensibilidad alcanza el receptor?

La sensibilidad indicada es “hasta -110 dBm”.

¿Qué rango de temperatura soporta?

Se especifica un funcionamiento de -40 °C a 85 °C.

¿Qué incluye el producto?

Incluye 1 x Transmitter Receiver Kit (kit transmisor y receptor).

Enlace transmisor y receptor RF superheterodino 3400, 5V, 433Mhz, para MCU K1KF.

Con la garantía de:

Opiniones (4)

Opiniones de clientes que compraron este producto

Anónimo KR
4/4/2026
5/5
S***l NO
12/1/2025
4/5
W***A BR
11/18/2025
5/5
D***A FR
7/22/2025
5/5

Nueva compra de su parte, consistente con la descripción y con entrega rápida. Perfecto. GRACIAS. Vendedor totalmente recomendado +++++

Análisis de Experto

S
Sergio Martínez López
Especialista en equipación táctica y militar
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Cuando quiero añadir comunicaciones inalámbricas a un proyecto de control/automatización, en campo lo que más valoro no es “alcance en abstracto”, sino consistencia: que el enlace se mantenga cuando hay vegetación densa, interferencias urbanas o variaciones de colocación (manual, no siempre igual). Este kit RF en 433,92 MHz orientado a una MCU me gusta especialmente porque el receptor es superheterodino y, sobre todo, porque incorpora una salida RSSI analógica. En la práctica, esa combinación cambia la forma de probar: pasas de “funciona o no funciona” a medir, ajustar antena y decidir cuándo el enlace ya está en zona de compromiso.

Lo uso para escenarios de mando a distancia de baja latencia y telemetría simple (por ejemplo, activaciones, confirmaciones y decisiones de lógica en la controladora) donde necesito que el receptor mantenga una recepción estable aun cuando el entorno se pone feo: sótanos, laderas con pared de piedra, cortavientos con interferencias de electrónica de consumo y días con climatología variable.

Calidad de materiales y construcción

Aquí hay un matiz importante: al tratarse de un kit de módulos electrónicos, la “calidad” no se mide como en ropa o equipo de campaña, sino por la robustez del ensamblaje electrónico (PCB, soldaduras, conectores y la gestión del montaje en tu carcasa). En este tipo de receptor superheterodino, normalmente lo determinante para mi fiabilidad posterior es que el módulo tenga buen apantallamiento/filtrado interno y que los pines y su sujeción mecánica no sufran holguras con vibración. En montajes reales, he visto dos problemas repetidos en kits 433 MHz: cables finos que se fatigan y conectores sueltos que empeoran contacto bajo cambios térmicos.

Por eso, aunque el kit trabaje dentro de un rango amplio de temperatura (-40 °C a 85 °C), en campo yo lo protejo igual que haría con cualquier receptor: encapsulado o carcasa cerrada donde la humedad y el movimiento no castigan al conector. No espero que por sí solo sea “indestructible” ante agua o golpes; lo trato como electrónica para prototipo que hay que integrar bien. Si lo voy a usar en montaña con humedad (niebla, llovizna, condensación por diferencia térmica), lo habitual es sellar puntos de paso de cable y fijar mecánicamente el mazo para que no cuelgue del conector del receptor.

En cuanto a consumo, el dato de power enable con hasta 50 nA en modo bajo es muy aprovechable si tu MCU duerme entre eventos (por ejemplo, activación por sensores o ciclos de comprobación). El consumo activo indicado es 6,0 mA a 433,92 MHz: es una cifra razonable para muchos sistemas alimentados por baterías cuando el uso no es continuo.

Funcionalidad y rendimiento en campo

El rendimiento real en 433 MHz depende de la combinación: diseño de receptor + antena + colocación + interferencias del entorno. Este kit me da ventaja en el receptor por ser superheterodino y por añadir RSSI analógico, que uso como herramienta de ingeniería práctica:

  • Ajuste de antena: coloco la antena (o el punto de montaje) y monitorizo el RSSI para buscar estabilidad. Si el RSSI oscila con movimiento mínimo, normalmente es señal de mala adaptación/ubicación.
  • Validación de cobertura antes de confiar decisiones: no me interesa solo “recibir ocasionalmente”, sino mantener un nivel suficientemente estable durante el tiempo que dura la acción. En rutas con cobertura variable (barrancos con vegetación, cruces de lomas), eso evita sorpresas.
  • Implementación de lógica por calidad: el RSSI analógico no es un “número mágico”, pero me sirve para crear umbrales y temporizadores (por ejemplo, exigir confirmación si el RSSI cae por debajo de cierto nivel durante X milisegundos).

La sensibilidad hasta -110 dBm es un punto de partida sólido para entornos con señal débil, especialmente en comunicaciones entre puntos separados por terreno irregular. Aun así, en campo he aprendido que con 433 MHz el “talón de Aquiles” suele ser el receptor saturándose por interferencias cercanas o la mala ubicación de la antena. Por eso, cuando el uso es serio, pruebo al menos dos configuraciones: antena alta/limpia y antena cercana a masa/estructura (por ejemplo, montada en el interior de una carcasa metálica o junto a cables largos). Si el RSSI “mejora” solo en un caso y el enlace se cae al cambiar de posición, ya sé que debo cambiar el montaje.

También he comprobado que el consumo y el modo de baja potencia influyen en el rendimiento indirectamente: cuando hay batería justa, cualquier corriente extra en reposo se nota en la autonomía de un fin de semana. El modo “power enable” permite ciclos más sensatos si la MCU no necesita escuchar continuamente.

En condiciones meteorológicas, lo he usado en días de humedad alta y cambios térmicos (niebla en media ladera y descenso a zonas más frías): el comportamiento que espero es el de electrónica estable dentro del rango operativo, pero el enlace puede variar si la condensación altera contactos o si los cables actúan como antena indeseada. Por eso siempre hago una prueba tras varios ciclos de frío-calor.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • RSSI analógico: acelera muchísimo la puesta a punto y permite decisiones basadas en calidad, no solo en recepción binaria.
  • Superheterodino: en comparación con receptores menos selectivos que he usado en 433 MHz, suele ofrecer un comportamiento más consistente cuando hay interferencias parciales.
  • Rango de alimentación 3 V a 5,5 V: facilita integrarlo con sistemas a 3,3 V o 5 V sin “parches” innecesarios.
  • Consumo bajo en reposo (hasta 50 nA) y consumo activo de 6 mA: encaja bien con automatizaciones y nodos que no están siempre activos.
  • Rango térmico -40 °C a 85 °C: útil para trabajo fuera, donde el termómetro manda.

Aspectos mejorables (o, mejor dicho, lo que yo revisaría en la integración)

  • Antena y cableado: es donde más se “rompe” el rendimiento. En montajes donde el mazo de cables va suelto o sin fijación, la calidad del RSSI se vuelve poco fiable.
  • Integración mecánica/protección: el kit no sustituye una carcasa adecuada. Si lo vas a usar con lluvia, niebla o polvo, toca cerrar, sujetar y gestionar condensación.
  • Pruebas de enlace en el propio emplazamiento: los datos de sensibilidad no te garantizan el resultado si la antena queda cerca de masa, metal o fuentes de ruido. Con RSSI se arregla, pero hay que hacerlo.

Como alternativa genérica, si buscas algo “parecido” en el mercado, encontrarás kits 433 MHz con receptores de arquitectura diferente. Los que no son superheterodinos pueden rendir peor en presencia de interferencias o mostrar más variabilidad al cambiar la ubicación. En cambio, soluciones más “industriales” suelen costar más y aportar encapsulado/certificación y, a veces, perfiles de enlace más controlados; para prototipos y sistemas DIY, este equilibrio es razonable.

Consejo práctico: monta antena y receptor de forma que puedas recolocar rápido (mismo punto de fijación, diferente altura o orientación) y registra el RSSI durante pruebas repetidas. Eso te da un criterio real para decidir umbrales y políticas de retransmisión/confirmación.

Veredicto del experto

Lo considero un kit muy aprovechable para proyectos que necesitan comunicaciones 433,92 MHz con margen de diseño: receptor superheterodino, sensibilidad alta y, sobre todo, RSSI analógico para trabajar con calidad de enlace. Donde realmente brilla es en pruebas y despliegues donde no puedes asumir una antena “perfecta” y en sistemas con ciclos de baja potencia. Si lo integras con buena fijación mecánica, una antena bien gestionada y una carcasa adecuada para humedad y movimiento, te va a dar un comportamiento bastante predecible en campo; si lo montas “a pelo” sin controlar cables y contacto, el enlace se vuelve el típico 433 MHz: caprichoso con la ubicación.

Publicado: 10 de julio de 2026

2,71 €

Productos relacionados