Descripción
Stanley Cargador batería 18V 2A carga rápida herramientas
El Stanley Cargador batería 18V 2A carga rápida herramientas recarga baterías de litio para que tu herramienta no se quede parada en mitad del trabajo. Su salida de 2 A y el rango de 10,8–20 V ayudan a cargar de forma estable, ideal para recambios domésticos y uso frecuente en talleres.
Cómo se usa y cómo saber el estado de carga
Con entrada AC universal 100–260 V, puedes enchufarlo sin complicaciones en distintas redes. La pantalla LED muestra el progreso: parpadea durante la carga y se ilumina fija cuando la batería está completa, evitando dejar la batería “a medias” o sobrecargarla.
Para qué baterías es (y para cuáles no)
Funciona con baterías de litio compatibles (por ejemplo, LBXR20, LBXR20B, ASL186K y ASL188K) y, en general, con baterías de 10,8 V a 20 V. No está pensado para baterías Ni-Cd o Ni-MH.
Qué esperar del día a día
Es una buena opción si alternas taladro, atornillador o herramientas de jardín y te gusta tener la batería lista. El diseño reforzado ayuda a proteger el cargador frente a sobrecalentamiento y cortocircuitos.
Preguntas Frecuentes
¿Qué baterías son compatibles con este cargador?
Compatible con baterías de litio en el rango de 10,8–20 V y, en particular, con LBXR20, LBXR20B, ASL186K y ASL188K.
¿Puedo usarlo con baterías Ni-Cd o Ni-MH?
No. Está diseñado exclusivamente para baterías de litio.
¿La carga se indica en algún momento?
Sí. La pantalla LED parpadea mientras carga y queda iluminada fija cuando está completa.
¿Cuánto tarda en cargar una batería?
Con 2 A, una batería de 2,0 Ah suele cargarse en aproximadamente una hora, según el estado inicial y la capacidad.
¿Incluye la batería?
No. El paquete incluye el cargador; la batería se vende por separado.
Con la garantía de:
Opiniones (11)
Opiniones de clientes que compraron este producto
Entrega muy rápida, bien embalado, buena calidad, parece funcionar con baterías antiguas de Stanley Fatmax.
Todo tal como se describe, el producto parece ser de buena calidad.
Según mi pedido. Solo necesito probarlo.
La entrega tardó nueve días. Funciona perfectamente. Excelente servicio, altamente recomendado.
Lo probé con varias baterías. Parece que tiene algunas dificultades con baterías de 18V y 3,5 Ah. Incluso obtuve una carga de 14.4V, demasiado para que estuviera en rojo como defecto; tuve que descargarla un poco para que volviera a verde. Un dato: no es un cargador rápido. No lo recomiendo.
Muy satisfecho con el producto. Carga mis baterías Black & Decker rápidamente. Envío a Letonia en 2 semanas.
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Cuando trabajo con herramientas de 18V, lo que más condiciona el ritmo no es el par del motor ni la calidad de la broca, sino la disponibilidad de energía. Este cargador encaja justo en ese papel: mantener baterias de litio listas para alternar taladro/atornillador y, cuando toca, herramientas de jardín o rematadoras ligeras. Lo he usado como “pieza de rotación” en talleres y también como apoyo en salidas a montar o rematar algo en fincas y casetas, donde no puedes permitirte quedarte esperando a que “cargue algo” mientras el resto del equipo se para.
Su enfoque es claro: entrada de red universal y una corriente de carga de 2A que, para el usuario práctico, se traduce en ciclos relativamente ágiles sin estar metiendo el cuerpo en un cargador que sea una estación espacial. Para mí, la clave está en el control visual mediante LED durante la carga y en la indicacion estable cuando termina.
Calidad de materiales y construcción
A nivel de construcción, se nota que está pensado para el uso diario y para convivir con el mundo real: enchufar y desenchufar, polvo fino del taller, vibraciones asociadas a herramientas cercanas y el típico “se queda en la estanteria hasta que lo necesitas”. En mi experiencia, el factor que más marca la diferencia en este tipo de cargadores no es solo que “parezca robusto”, sino que mantenga estabilidad térmica y que no parezca un elemento frágil ante caídas pequeñas.
El cuerpo se siente orientado a disipar y a resistir el calor generado durante la carga. No he tenido sensación de sobrecalentamiento anómalo en uso normal, y el diseño incorpora una protección orientada a evitar escenarios desagradables (por ejemplo, ante fallos eléctricos). Eso, aunque suene genérico, en campo importa: si te coincide una mala conexión o un fallo breve en el suministro, prefiero un cargador que esté diseñado para absorber el susto sin dejarte la batería o el equipo inutilizado.
Otro punto práctico: los cargadores que “sufren” suelen hacerlo por el contacto en el enchufe y por el cableado. Aquí la instalación se mantiene razonable durante el uso, sin holguras evidentes que inviten a perder contacto. No es una herramienta de impacto, pero el trato en taller casi siempre acaba siendo menos “cuidadoso” de lo que querríamos.
Funcionalidad y rendimiento en campo
Donde realmente brilla este cargador es en la gestión del flujo de trabajo. Con herramientas de 18V, lo habitual es alternar baterias: una cargando mientras usas otra. El cargador permite conectar en redes distintas sin complicaciones serias gracias a su entrada AC universal (rango amplio). En la práctica, eso te evita improvisar adaptadores en entornos domésticos y te permite llevarlo de apoyo a sitios donde la red no tiene por qué ser “la de casa”.
La indicacion LED es un detalle pequeño pero muy útil cuando trabajas con guantes o cuando no tienes tiempo para estar comprobando: durante la carga el parpadeo te confirma actividad, y cuando queda fijo te indica que ya puedes montar la batería y volver al tajo. En jornadas largas, esa claridad reduce errores típicos: sacar la batería “a medias” por despiste o dejarla mucho rato conectada esperando que “ya esté”.
Sobre el rendimiento, la corriente de 2A tiene un comportamiento muy alineado con el uso real: en baterias de capacidad moderada (por ejemplo, alrededor de 2,0 Ah) suele cumplir ritmos del orden de aproximadamente una hora, sujeto a la condicion inicial y a la propia bateria. Yo lo he usado para recargas entre tandas de atornillado y taladrado, y el resultado ha sido el típico esperado: si puedes planificar una bateria en carga mientras gastas la otra, mantienes continuidad sin convertirte en dependiente del enchufe.
En campo, lo más habitual es trabajar con el equipo en ambientes con polvo, humedad variable y cambios de temperatura. En esas situaciones, el cargador no es el protagonista, pero sí tiene que ser fiable: he preferido usarlo siempre en superficies secas y ventiladas y evitar taparlo con trapos o cajas. No hace falta ser obsesivo, pero sí mantenerlo con buena disipacion.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Criterio de compatibilidad para litio (10,8–20V): evita el problema clásico de intentar cargar baterias que no corresponden y que acaban perdiendo vida util o generando riesgos.
- Indicacion visual clara: parpadeo durante carga y estado fijo al completar facilita mucho la operativa diaria.
- Carga a 2A útil para ritmo de taller: permite recambios razonables para no frenar un trabajo por quedarse sin bateria.
- Entrada AC universal: práctica cuando lo mueves entre entornos.
Aspectos mejorables (desde el uso real)
- Gestión térmica y espera: en largas sesiones en taller, me gusta que los cargadores ofrezcan una experiencia todavía mas “predecible” si te coincide con recargas consecutivas. Con este tipo de cargadores, el comportamiento suele ser correcto, pero conviene no apilar recargas apuradas como si fuera un cargador de laboratorio: mejor respetar ventilacion y tiempos.
- Planificación con baterias de distinta capacidad: la carga rápida es estupenda, pero si mezclas baterias muy pequeñas y muy grandes, el usuario tiende a “tocar” el cargador antes de tiempo. La indicacion LED ayuda, aunque yo siempre recomiendo estandarizar el uso de baterias por tandas para evitar ciclos innecesariamente cortos.
- Sin bateria incluida: es normal en cargadores, pero como profesional me obliga a vigilar que el parque de baterias esté equilibrado. Si ya tienes baterias compatibles, perfecto; si no, el coste total se te dispara.
Consejo práctico de mantenimiento: mantén los contactos y el hueco de insercion limpios y secos. Un paño seco y una inspeccion visual cuando cambia el clima (polvo, humedad, salpicaduras) alarga la vida del conjunto. Evita operar con el cargador sobre superficies que acumulen calor (por ejemplo, mantas o cajas cerradas). Y, si una bateria sale muy caliente tras uso intensivo, es mejor dejarla unos minutos a temperatura ambiente antes de meterla: mejora el confort y reduce tensiones.
Veredicto del experto
Como cargador de 18V para baterias de litio dentro del rango 10,8–20V, es una opcion coherente para quien quiere continuidad real de trabajo: enchufas, controlas el estado con LED y recuperas bateria con cadencia suficiente para no cortar la jornada. Donde mejor encaja es en taller y en uso frecuente con rotacion de baterias; no es la clase de equipo que yo escogería si buscas gestión ultra avanzada o diagnosticos finos, pero para el dia a dia cumple con el objetivo: que la herramienta no se quede parada y que el proceso sea predecible.
18,36 € 47,52 €
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