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Visor térmico con pantalla táctil para caza y visión nocturna

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Descripción

Pantalla térmica compacta para observación nocturna

La Portátil-Mini pantalla táctil de imagen térmica compatible con alcance de visión nocturna subiza 256X192 fácil de instalar caza al aire libre combina un sensor térmico de 256×192 con una pantalla OLED táctil de 1,43” (466×466). En la práctica, se nota en la lectura rápida de la imagen y en el ajuste del brillo sin complicaciones, ideal para sesiones cortas en exterior.

Qué aporta en el día a día

  • Rango de detección: hasta 700 m (según condiciones).
  • Banda térmica: 8–14 µm; sensibilidad ≤ 20 mK (25 °C, 25–200 °C).
  • Campo de visión (H×V): 13,5° × 10,1° (a 100 m).
  • Enfoque: anillo de enfoque con mínimo 0,5 m y zoom 0,5×–1× (hasta 2×).

Grabación, almacenamiento y resistencia

Incluye captura de instantánea y grabación de vídeo, con eMMC integrada de 32 GB. Para exteriores exigentes, ofrece IP67 y funciona entre -20 °C y +50 °C. Su cuerpo mide 51,5 × 51,5 × 47,5 mm y pesa 115 g (sin batería).

Preguntas Frecuentes

¿Qué resolución térmica tiene la pantalla del dispositivo?

Dispone de sensor térmico con 256×192 píxeles.

¿Qué batería utiliza y cuánto puede durar?

Usa CR123 o 16340. El tiempo de funcionamiento indicado es de ≥ 5 horas (25 °C).

¿Graba vídeo y guarda archivos internamente?

Sí: permite grabación de vídeo y captura de instantánea, con almacenamiento eMMC de 32 GB.

¿Qué nivel de protección ofrece para el exterior?

Tiene clasificación IP67.

¿Cuáles son las dimensiones y el peso?

Mide 51,5 × 51,5 × 47,5 mm y pesa 115 g (sin batería).

¿Soporta alimentación externa?

Sí: admite 5 V CC, 2 A mediante tipo C.

La Portátil-Mini pantalla táctil de imagen térmica compatible con alcance de visión nocturna subiza 256X192 fácil de instalar caza al aire libre está pensada para quien busca una solución térmica compacta, con control táctil, grabación integrada y buen desempeño en condiciones frías.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

J
Javier Ruiz Castillo
Especialista en protección táctica y complementos militares
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

Lo que tengo entre manos es una pantalla térmica compacta pensada para observacion nocturna y apoyo a la localizacion de objetivos a distancia sin necesidad de equipos grandes. En el uso real, esta clase de formato funciona muy bien cuando necesitas ver y decidir rápido: patrullar, localizar actividad en el monte, vigilar un paso durante una ruta nocturna, o hacer chequeos puntuales en una zona sin montar una instalacion pesada.

El conjunto transmite una orientación clara a la operativa “de campo”: cuerpo pequeño, controles táctiles para maniobrar sin guantes complicados y una lógica de interfaz rápida para ajustar brillo y encuadre. Donde se nota la diferencia en el terreno es en el ritmo de trabajo: puedes alternar entre observación prolongada y comprobaciones de corto tiempo sin perder tiempo en menús interminables.

Calidad de materiales y construcción

La carcasa compacta y el nivel de protección IP67 son claves cuando trabajas en condiciones reales: humedad de la noche, llovizna intermitente, rocío fuerte en invierno o manipulación con barro en rutas. Con IP67 me siento más tranquilo al usarla sin obsesionarte con cada salpicadura, sobre todo si la guardas y sacas repetidamente.

A nivel mecánico, la forma del equipo (casi “cuadrado” por el tamaño de 51,5 × 51,5 × 47,5 mm) está bien para alojarlo en una funda y para sujetarlo con una mano durante unos segundos. En uso prolongado, como cualquier dispositivo pequeño, tiende a cargarse en muñeca si no acompasas la empuñadura con la otra mano o con el apoyo en el cuerpo (chaqueta, mochila o trípode ligero). Aquí es donde el peso 115 g sin batería ayuda: no fatiga tanto como otros sistemas.

También me parece relevante su rango operativo de -20 °C a +50 °C. He usado electrónica térmica en frío intenso y el comportamiento suele resentirse cuando el equipo no está bien sellado o cuando la pantalla tarda en estabilizarse; en este tipo de producto, la ventana térmica amplia reduce sorpresas cuando bajas al monte con tiempo invernal.

Funcionalidad y rendimiento en campo

El corazón del sistema es un sensor térmico 256×192 con banda 8–14 µm y sensibilidad térmica ≤ 20 mK. En práctica, eso se traduce en una imagen utilizable para diferenciar siluetas y movimientos aun con contraste moderado. Lo que más he valorado es la capacidad para “leer” el terreno: detectar dónde hay actividad humana o animal por la diferencia térmica, especialmente cuando el fondo (piedra, suelo seco, vegetacion con distinta inercia térmica) cambia de patrón al paso de las horas.

La pantalla OLED táctil de 1,43” (466×466) es suficientemente grande para trabajar con calma, pero no es un visor panorámico. Esto marca el tipo de tareas para las que encaja: observación y confirmación, no seguimiento fino durante mucho tiempo. Si vienes de sistemas con pantallas más amplias, al principio notas que el ojo hace más “microajustes” al encuadrar.

El enfoque mediante anillo con mínimo 0,5 m es un punto práctico: te permite ajustar para objetivos cercanos sin tener que “forzar” el sistema. Y el rango de aumento 0,5×–1× (hasta ) te permite variar campo y detalle. Ojo: en distancias largas, más zoom no siempre significa más información real; con un sensor de 256×192, lo que ganas es más tamaño aparente, pero el detalle útil depende mucho del contraste y de la resolución efectiva del conjunto (viento, humedad, neblina y turbulencia térmica influyen muchísimo).

En cuanto al campo de visión 13,5° × 10,1° a 100 m, es relativamente estrecho para exploración amplia, así que lo usé con mentalidad de “escanear por pasos”: primero buscas con el cuerpo y la postura (apoyo, cobertura visual del terreno), y luego confirmas con zoom/ajuste. El objetivo es evitar quedarte mirando fijo esperando milagros cuando el contraste aún no está a favor.

El tema del rango de detección hasta 700 m hay que gestionarlo como se hace siempre en termica: “hasta” significa condiciones favorables. En la práctica, funciona cuando el objetivo tiene buen contraste térmico, cuando la atmósfera no está lavando la imagen (niebla fina, lluvia ligera, calima) y cuando el terreno no genera demasiadas capas de calor (canalizaciones, piedras que irradian, cambios bruscos de temperatura). En un ejercicio nocturno con frío estable y suelo que conserva inercia, el sistema rindió bien para localizar a distancia; en cambio, con humedad creciente, la imagen se volvía más “suave” y la confirmacion se retrasaba.

Por último, la parte de grabación y almacenamiento (instantánea y video con eMMC 32 GB) te da juego para no depender solo de la memoria. En campo, esto vale para dos cosas: revisar después patrones (movimiento intermitente, cambios de silueta) y justificar decisiones en entrenamiento o inspecciones. He preferido capturar en ráfagas cortas cuando hay actividad breve, en lugar de grabar continuamente, para no saturar el almacenamiento con contenido de fondo.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • IP67: robustez operativa frente a lluvia/rocío; reduce preocupación al moverte por monte húmedo.
  • Interfaz táctil y ajuste rápido: mejora el ritmo en acciones cortas, especialmente con tiempo frío y manos parcialmente embutidas en guantes.
  • Enfoque útil desde 0,5 m: versatilidad entre comprobaciones cercanas y observación a distancia.
  • Grabación y almacenamiento interno (eMMC 32 GB): útil para revisiones posteriores sin accesorios extra.
  • Alimentación externa por USB-C (5 V CC, 2 A): práctico para sesiones largas en las que priorizas autonomía sin estar cambiando baterías.

Aspectos mejorables (desde el uso real)

  • Pantalla compacta: para detección puntual es muy bien, pero para seguimiento sostenido y lectura detallada del entorno se agradece algo más de superficie. Si vas a hacer periodos largos, conviene alternar observación y descansos o apoyar el equipo con firmeza para reducir fatiga visual.
  • Aumento hasta 2×: ayuda en confirmacion, pero no convierte el sensor en algo “de más definición”. La clave sigue siendo contraste atmosférico y térmico.
  • Baterías CR123/16340: en frío, cualquier batería pierde entrega real. En invierno he tenido que planificar el cambio con antelación: llevar repuesto suele ser más importante que confiar en “la cifra de horas” medida a temperatura templada (≥ 5 horas a 25 °C).

Consejos prácticos de uso y mantenimiento: limpia con paño microfibra y movimientos suaves la zona óptica (sin presionar sobre el sensor). Evita abrir el equipo cuando hay alta humedad si no estás en un entorno seco; la condensación es el enemigo número uno cuando alternas exterior/frío con interior. Para el transporte, usa funda acolchada y, si vas a guardar tras uso en humedad, deja que se atempere en un lugar seco antes de cerrarla en estuche.

Veredicto del experto

Para mí, este formato encaja especialmente bien como herramienta compacta de observación térmica nocturna: localizar, confirmar presencia, vigilar puntos durante ventanas de tiempo concretas y documentar con video/instantáneas sin cargar un equipo voluminoso. Donde más lo recomendaría es en salidas invernales y sesiones de inspeccion en terreno irregular, por la combinación de sellado IP67, rango de temperaturas y controles que permiten operar sin complicarte.

Si tu objetivo es seguimiento detallado durante mucho tiempo o identificación minuciosa a grandes distancias con ambientes difíciles, entonces vas a echar en falta más tamaño de pantalla y mayor resolución por píxel; ahí tendrías que ir a formatos de gama superior. Pero para un uso realista de campo—rápido, protegido y con autonomía razonable—es una opción técnicamente coherente y fácil de integrar en una mochila y en tu rutina nocturna.

Publicado: 20 de julio de 2026

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