Análisis de Experto
Experto verificadoAnálisis general del producto
Llevo meses sacando el DM-1701 a maniobras en sierra, rutas de varios días en Pirineos y alguna que otra concentración de radioaficionados en entorno urbano. Lo que tienes en mano es un portátil DMR de acceso que cumple lo que promete: dual band real, pantalla legible y una interfaz que, sin ser refinada, permite operar sin menús infinitos. No es un equipo de gama alta —y su precio lo refleja—, pero para el operador que necesita digital y analógico en un solo chasis sin vaciar la cartera, resuelve la papeleta. Lo he emparejado con repetidores DMR Tier 2 en red Brandmeister, he tirado de simplex en VHF entre collados y he usado el modo analógico para coordinar con compañeros que aún llevan equipos antiguos. En todos los escenarios ha respondido, aunque con matices que conviene conocer antes de meterlo en la mochila.
Calidad de materiales y construcción
El chasis es plástico ABS con refuerzos internos; no transmite la solidez de un Motorola DP1400 ni de un Anytone 878, pero aguanta el trato de campo sin rechistar. Los laterales tienen textura antideslizante que se agradece con guantes húmedos o manos frías. Los botones laterales (PTX, moni, programable) tienen recorrido corto y tacto definido; el PTT no presenta holgura tras cientos de pulsaciones. La antena suministrada es una goma flexible estándar —ganancia nula, como es habitual en estos paquetes—; la primera mejora que hice fue montar una Nagoya NA-771 y la diferencia en recepción UHF se nota en seguida. La pantalla TFT de 1,77" tiene buen contraste y ángulo de visión aceptable; bajo sol directo en julio a 1.500 m se lee sin forzar la vista, aunque los reflejos en ángulos bajos obligan a inclinar un poco la radio. El clip de cinturón es metálico y sujeta firme; la correa de muñeca incluida es básica pero funcional. La batería encaja con un clic seco y no ha mostrado juego tras semanas de uso. Rango operativo declarado de -20 °C a +60 °C: lo he sacado a -8 °C en navidades y a 38 °C en julio sin fallos ni condensación interna.
Funcionalidad y rendimiento en campo
La potencia ajustable de 1 a 5 W es real; a 5 W en VHF he cerrado contactos a 18 km en línea de vista con repetidor en collado, y en UHF urbano he atravesado tres plantas de hormigón sin repetidor. Bajando a 1 W la autonomía se estira notablemente y sirve para comunicaciones de equipo en radio de acción < 2 km en bosque denso. La batería de 2200 mAh (7,4 V) rinde una jornada completa —unas 10-12 h— con ciclo típico 5/5/90 (TX/RX/standby) a 5 W; en uso intensivo (mucho tráfico de grupo, GPS desactivado porque no lo trae) baja a 8 h. Carga en el soporte de sobremesa en unas 4-5 h; no admite carga rápida ni USB-C, así que en salidas largas llevo una power bank con adaptador 12 V → jack de carga o una batería de repuesto. El menú permite VFO manual, escaneo dual watch y lista de contactos DMR hasta 10.000 entradas —más que suficiente para la base de datos Brandmeister España—. La programación por PC requiere cable K/PCL aparte (no incluido); el software CPS oficial es funcional pero espeso, y la comunidad recomienda el OpenGD77 o el CPS de RadioHam para flujos más limpios. He notado que el firmware de fábrica a veces pierde la configuración de zona tras apagados bruscos; actualizar a la última versión del fabricante solucionó el 90 % de los cuelgues. Audio TX: micrófono interno capta bien la voz pero recoge viento en crestas; con micrófono de solapa con PTT externo la inteligibilidad sube dos puntos. RX: el altavoz interno suena alto y claro hasta 80 % de volumen; a tope distorsiona un poco en graves. Sensibilidad declarada ≤ 0,25 µV (digital) y ≤ 0,22 µV (analógico); en pruebas de banco con generador de señal coincide, y en campo la recepción de señales débiles en UHF es correcta para el precio. Soporta CTCSS/CDCSS/DTMF y alarma de emergencia (tono + envío de ID); la alarma se activa por combinación de teclas y puede salvar un apuro en montaña si el equipo está configurado en canal de socorro.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo que funciona bien: doble banda real sin conmutador físico, pantalla legible a pleno sol, potencia real de 5 W, autonomía honesta, clip y correa decentes de serie, rango térmico amplio, compatibilidad Tier 1/2 y analógico en mismo canal (no simultáneo, pero configurable por canal), precio contenido.
Lo que chirría: cable de programación no incluido (gasto extra de 12-15 €), firmware con bugs menores de fábrica (actualizable), ausencia de GPS y APRS integrado —limitación importante si buscas posicionamiento en red—, audio TX mejorable con viento, software CPS oficial mejorable, conector de accesorio K1 de dos pines (propietario, limita opciones de auriculares PTT tácticos), y la antena de serie es puramente testimonial.
Comparado con un Anytone AT-D878UV (que cuesta casi el doble), el DM-1701 pierde en refinamiento de firmware, Bluetooth, GPS y calidad de audio, pero gana en simplicidad y robustez mecánica percibida. Frente a un TYT MD-380, la pantalla a color y el VFO manual del Baofeng son ventajas operativas claras. No es un sustituto de un terminal profesional certificado MIL-STD-810G/IP67, pero para radioaficionado activo, voluntario de protección civil o jugador de milsim que exige digital y analógico en un solo equipo, la relación prestaciones/precio es difícil de batir.
Veredicto del experto
El Baofeng DM-1701 se ha ganado un hueco fijo en mi mochila de comunicaciones. No es perfecto —ningún equipo a este precio lo es—, pero es honesto: hace lo que dice, aguanta el tipo en condiciones reales y se programa sin dolor de cabeza una vez tienes el cable y el firmware al día. Mi configuración definitiva: antena Nagoya NA-771, micrófono de solapa con PTT táctico, batería de repuesto cargada y lista de contactos Brandmeister actualizada cada mes. Si vas a usarlo en montaña, añade una funda de neopreno para amortiguar golpes y proteger del frío extremo la batería. Para milsim urbano o repeater hopping en sierra, tal cual sale de caja (con cable y antena decente) ya rinde. No esperes magia en recepción de señales al límite ni audio de estudio, pero espera fiabilidad operativa. A este precio, es herramienta, no juguete.



















