Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Los EARMOR M31 PLUS representan un escalón intermedio sensato dentro del catálogo de protección auditiva electrónica. No estamos ante la solución tope de gama de la marca, pero tampoco ante un modelo de entrada sin prestaciones mínimas. La propuesta es clara: ofrecer supresión activa por encima de 82 dB con amplificación selectiva, empaquetado en un formato plegable con almohadillas de gel. Tras varias jornadas de campo —polígonos de tiro, batidas de caza mayor y rutas de montaña— tengo una visión bastante completa de lo que ofrece y dónde cojea.
Calidad de materiales y construcción
El conjunto transmite una solidez aceptable para su rango de precio. La diadema acolchada cumple su función sin ser excesivamente rígida, aunque en climas fríos —por debajo de 5 °C— el plástico del armazón pierde algo de flexibilidad y conviene manipularlo con cuidado al plegarlo.
Las almohadillas de gel de silicona son, con diferencia, el acierto más destacable del diseño. El sellado es notablemente superior al de las almohadillas de espuma viscoelástica que montan muchos competidores directos en este mismo rango. En una travesía de varias horas con viento racheado en el Pirineo aragonés, el aislamiento pasivo se mantuvo sin pérdidas apreciables, un punto que agradeces cuando el viento azota lateralmente y cualquier filtración arruina la atenuación.
El sistema de plegado está resuelto de forma correcta. Las bisagras no dan sensación de holgura tras varios ciclos de pliegue, aunque recomiendo no forzarlas con una mano para no desgastar prematuramente los encajes.
Funcionalidad y rendimiento en campo
El procesamiento del sonido es el corazón de cualquier protector electrónico, y aquí el M31 PLUS ofrece un rendimiento correcto con matices. La supresión de picos por encima de 82 dB responde con rapidez —no he notado saturación ni recorte molesto en ráfagas de semiautomático en calibre .308—. La recuperación al sonido ambiente posterior al disparo es fluida, sin ese efecto de «burbuja» que sufren modelos más económicos.
La amplificación de sonidos de bajo nivel se comporta bien en escenarios de caza en reposo, donde necesitas oír la aproximación de un jabalí entre la hojarasca. Ahora bien, en entornos con mucho ruido de fondo constante —como un polígono cubierto con varios tiradores activos— el circuito tiende a amplificar el ruido ambiental más de lo deseable, y hay que ajustar el volumen a la baja manualmente para evitar fatiga auditiva. Es una limitación habitual en esta gama, no un defecto exclusivo del modelo.
Los cuatro altavoces ofrecen una reproducción nítida en frecuencias medias y agudas, justo donde se sitúan las voces y los ruidos de alerta. La respuesta en graves es modesta, pero para uso táctico eso es irrelevante. He probado a conectar un walkie-talkie Baofeng UV-5R mediante la entrada de 3,5 mm y el audio recibido se escucha limpio sin distorsión apreciable, incluso con el volumen al 70 %.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
| Puntos fuertes | Aspectos mejorables |
|---|---|
| Almohadillas de gel con excelente sellado | La atenuación pasiva sin pilas es justa para calibre magnum |
| Plegables y fáciles de transportar | El plástico del armazón pierde flexibilidad con frío intenso |
| Entrada de audio versátil | Falta ecualización selectiva en ambientes ruidosos constantes |
| Apagado automático bien calibrado | Las pilas no incluyen indicador de carga restante |
El apagado automático a las 4 horas merece mención positiva. En una jornada de espera en puesto de caza con momentos de inactividad, este sistema evita llegar a casa con las pilas fundidas por un descuido. Conviene tener a mano pilas de repuesto en el bolsillo de la mochila si la jornada se alarga más allá de un día completo.
Veredicto del experto
Los EARMOR M31 PLUS son una opción equilibrada para el tirador o cazador que quiere dar el salto de la protección pasiva a la electrónica sin desembolsar lo que cuesta un modelo tope de gama. No son los mejores en supresión activa del mercado, pero para calibres hasta .308 y actividades de caza menor, rececho o tiro recreativo cumplen con oficio.
Los recomendaría especialmente a quien valore la comodidad en uso prolongado y la conectividad con emisoras, dos aspectos donde este modelo rinde por encima de su precio. Si tu actividad principal es el tino olímpico o el tiro en galería cubierta con altos niveles de ruido constante, quizá necesites un modelo con mayor capacidad de ecualización y mayor aislamiento pasivo base.
En resumen: una herramienta bien pensada para el día a día en el campo, con aciertos claros en ergonomía y un procesamiento de sonido honesto dentro de su categoría. Ni un chollo ni una decepción: cumplen, y bien, donde prometen.
















