Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo ya unas cuantas semanas con los EARMOR M32X MOD4 en la mochila de combate y, tras sacarlos en maniobras de infantería ligera, rutas de montaña en Pirineos y algún que otro ejercicio CQB en instalaciones urbanas, tengo una imagen bastante clara de dónde se sitúan en el mercado actual de protección auditiva activa. No son los más baratos ni los más ligeros, pero cubren un hueco muy concreto: el del operador que necesita compatibilidad real con radio Kenwood de 2 pines, inmunidad RF decente y una electrónica que no te deja sordo al primer petardo ni te aísla del entorno cuando necesitas escuchar una orden susurrada.
El concepto es el de siempre en esta gama: micrófonos direccionales duales que amplifican lo bajo y recortan picos a 82 dB, con una atenuación pasiva declarada de 22 dB NRR. Sobre el papel suena estándar; en la práctica, la diferencia está en la implementación. La versión MOD4 trae mejoras de usabilidad que, aunque parezcan menores, se agradecen cuando llevas doce horas con ellos puestos y las manos frías o embarradas.
Calidad de materiales y construcción
Lo primero que notas al sacarlos de la caja es el peso: 400 g en la mano. No son pluma, pero la distribución del peso está bien resuelta. Las orejeras tienen un sellado de gel que, en mi caso, cierra bien incluso con gafas de protección balística (ESS Crossbow y Revision Desert Locust probadas). La diadema es de polímero reforzado con alma metálica interna; tiene la rigidez justa para mantener la presión de contacto sin apretar las sienes tras horas de uso. El arco superior lleva un acolchado de espuma de célula cerrada recubierto de tejido transpirable que no se empapa con el sudor —algo que valoro tras rutas de 20 km con 30 °C en julio.
Los cápsulas son de ABS con textura mate antirreflejos. Los botones de control (encendido/volumen) son de goma sobremoldeada, táctiles incluso con guantes Mechanix o guantes de cuero de invierno. El compartimento de pilas —dos AAA— tiene tapa roscada con junta tórica; las nuevas eslingas de silicona evitan que la tapa acabe en el barro al cambiar baterías de noche con frontal en la boca. Detalle tonto, pero he perdido tapas de otros modelos en condiciones peores y es un coñazo.
El micrófono boom es flexible, con cuello de ganso metálico recubierto de goma. Tiene buena memoria de forma: lo colocas junto a la comisura de los labios y se queda. La cápsula del micro es un electreto unidireccional con buen rechazo lateral; en transmisiones por radio se me ha entendido claro incluso con viento de 30 km/h en cresta. El cableado hacia la unidad PTT M16C va reforzado con malla de nailon y alivio de tensión en ambas uniones. El conector Kenwood de 2 pines es estándar, macho, con rosca de apriete; encaja en mis Baofeng UV-5R, Wouxun KG-UV9D y un TYT MD-380 sin holgura.
Certificación IPX-5: los he pasado bajo lluvia persistente en Sierra de Gredos y bajo el grifo para limpiar barro; ningún fallo. No son sumergibles, pero para uso táctico estándar sobra.
Funcionalidad y rendimiento en campo
Amplificación y supresión de impulso.
La electrónica responde rápido. Disparando mi CETME C (7.62×51) a 20 metros, el pico se recorta sin que perciba «corte» brusco; la recuperación del sonido ambiental es casi instantánea. Con calibre menor (9 mm, 5.56) es imperceptible. He probado también en stand de tiro cubierto con reverberación fuerte: la supresión sigue efectiva, aunque en espacios muy cerrados la presión acústica se nota en el cuerpo más que en los oídos. La amplificación de sonidos bajos —pasos, rotura de rama, radio a bajo volumen— es nítida, sin hiss apreciable hasta el 70 % de ganancia. A partir de ahí aparece ruido de fondo eléctrico, pero rara vez necesitas tanto ganancia salvo en acecho nocturno silencioso.
Seguimiento dinámico de voz e inmunidad RF.
La mejora MOD4 en procesado de voz se nota cuando transmites: tu propia voz suena natural en el micro, sin ese efecto «bote» o realimentación que tienen algunos modelos baratos. La inmunidad RF reforzada se agradece operando cerca de vehículos con HF/VHF de 50 W o en base con varias emisoras simultáneas; no he captado interferencias ni zumbidos en ningún escenario. En entornos urbanos con mucho ruido electromagnético (transformadores, líneas de alta tensión) también se comportan limpios.
Autonomía y gestión de energía.
Las 350 horas declaradas son realistas en uso mixto (amplificación activa + transmisiones esporádicas). En maniobra de 72 h con radio continua (escucha permanente, 15-20 tx/día) me duraron dos juegos de pilas AAA alcalinas Energizer. Con pilas de litio (Energizer Ultimate Lithium) estiré a 400 h reales. El encendido por pulsación de 3 segundos evita apagados accidentales al rozar la botonera con el cuello del uniforme o la correa del casco; al principio cuesta acordarse, pero luego se agradece.
Integración con casco.
El kit base trae diadema. Para montaje en casco (MICH 2000, Ops-Core FAST, Team Wendy EXFIL) necesitas los adaptadores ARC/M-LOK que se venden aparte. Los he montado en rail ARC de un Ops-Core y el perfil queda bajo, sin interferir con visera NVG ni mentonera. El cableado se puede guiar por el canal del rail; ojo con la holgura para no tirar del conector al quitar el casco rápido.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo que funciona bien:
- Relación atenuación/amplificación equilibrada para combate y tiro.
- Inmunidad RF real en entornos saturados.
- Ergonomía de botones y tapa de pilas pensada para guantes y condiciones adversas.
- Compatibilidad nativa Kenwood 2 pines sin adaptadores extra.
- PTT M16C robusto, con clip metálico giratorio 360° y botón PTT grande, operable con guantes.
- Sellado con gafas balísticas sin fugas apreciables.
Lo que se puede mejorar:
- Peso: 400 g se notan tras 10-12 h; modelos de gama alta (Ops-Core AMP, Peltor ComTac VI) bajan de 340 g con carcasa de composite, pero cuestan el doble.
- El micrófono boom no es desmontable rápido; si se rompe el cuello de ganso, toca cambiar unidad completa o hacer bricolaje.
- El cable PTT es fijo en la orejera izquierda; un conector rápido (tipo U-174 o similar) facilitaría mantenimiento y cambio de lado para zurdos.
- No traen funda de transporte semirrígida; la bolsa de malla incluida es justa para guardarlos mojados.
- Las almohadillas de gel, aunque cómodas, se degradan con sudor y crema solar en 12-18 meses; recomiendo comprar repuestos de gel (P/N EARMOR-GEL) y rotarlos.
Consejos de mantenimiento:
- Limpia almohadillas con toallita sin alcohol tras cada uso prolongado; el alcohol reseca el gel.
- Guarda las pilas fuera si no los vas a usar en semanas; las AAA alcalinas pueden filtrar y fastidiar contactos.
- Aplica grasa dieléctrica ligera en la rosca del conector Kenwood cada 6 meses si operas en ambiente salino/costero.
- Verifica el apriete de los tornillos del arco cada 50 h de uso; el retroceso y vibración los aflojan.
Veredicto del experto
Los EARMOR M32X MOD4 son, hoy por hoy, la opción más sensata en el rango 150-180 € para quien necesita protección auditiva activa con PTT Kenwood nativo, buena inmunidad RF y ergonomía de campo probada. No compiten en ligereza ni refinamiento acústico con los ComTac VI o los AMP, pero cuestan la mitad y cubren el 90 % de las necesidades reales de un infante, guardia civil, policía o tirador deportivo que opera con radio Baofeng/Wouxun/TYT. Las mejoras MOD4 (encendido seguro, tapas atadas, RF hardening) resuelven los puntos débiles de la generación anterior sin subir precio.
Si tu presupuesto estira a 300 € y priorizas peso y audio hi-fi, ve a por Peltor u Ops-Core. Si buscas herramienta fiable, reparable, con repuestos disponibles en Europa y que aguante el trato de mochila, barro y lluvia sin dramas, los M32X MOD4 son compra segura. Los míos ya tienen 200 h de campo y cero fallos; seguirán en mi kit de dotación un buen tiempo.












