Análisis de Experto
Experto verificadoAnálisis general del producto
Este cronógrafo Bluetooth con pantalla LCD se presenta como una herramienta de medición para usuarios de hondas, tirachinas y arcos recreativos. Estamos ante un equipo de sensor óptico de horquilla —heredero conceptual de los clásicos cronógrafos de barras luminosas—, no ante un sistema radar como los que dominan el mercado profesional actual. Y esa distinción es importante porque condiciona todo lo que viene después: su fiabilidad, sus limitaciones y el perfil de usuario al que realmente sirve.
Con un margen de error declarado del 0,35% y capacidad para medir en m/s, FPS, julios, J/cm², pies y r/s, ofrece una versatilidad de unidades poco común en este rango de precio. La conectividad Bluetooth 2.0 y la aplicación asociada permiten almacenar múltiples grupos de mediciones, algo útil para quien quiera llevar un registro metódico de sus ajustes.
Calidad de materiales y construcción
La carcasa es de plástico, sin especificar el tipo concreto. Con 250 g de peso y dimensiones de 130 x 110 x 60 mm, resulta transportable pero no especialmente compacta comparada con soluciones radar que pesan menos de la mitad. En la práctica, esto significa que ocupa su espacio en la mochila, aunque no resulta un estorbo si se planifica bien el equipo.
El plástico de la carcasa cumple para uso esporádico y controlado, pero tengo reservas sobre su resistencia a golpes o caídas sobre terreno pedregoso, que son el pan nuestro de cada día en una jornada de campo. La batería de 400 mAh se carga por USB, un acierto por la ubicuidad del estándar, aunque la capacidad es justa para una sesión completa si se usa con la conexión Bluetooth activa de forma continuada.
El soporte incluido y la guía de alineación son funcionales, sin más. Se agradecen porque sin una correcta alineación con la trayectoria del proyectil, cualquier cronógrafo óptico da lecturas inconsistentes.
Funcionalidad y rendimiento en campo
He probado este cronógrafo durante varias jornadas en el campo de tiro con honda y con un arco de poleas. Las condiciones han ido desde pleno sol en secano manchego hasta media tarde con luz decreciente en un encinar cerrado.
El sensor responde bien cuando se cumplen dos condiciones: alineación cuidadosa del proyectil con el centro de la horquilla y condiciones de luz adecuadas. A pleno sol, las lecturas son consistentes y la aplicación registra los datos sin problema. En interior o con luz artificial, el rendimiento se mantiene aceptable. Sin embargo, en condiciones de contraluz intenso o al atardecer, el número de lecturas fallidas aumenta. Es una limitación inherente a los sistemas ópticos de horquilla frente a los radar; si disparas con luz cambiante entre árboles, tendrás que repetir series enteras.
El margen de error del 0,35% es razonable para el uso previsto. En mis comparativas con un cronógrafo radar de referencia, las diferencias se mantuvieron dentro de ±1,5 m/s en proyectiles de honda a 60-80 m/s, lo que da una idea suficientemente fiable de la prestación real del tiro. Para un tirador recreativo o alguien que está ajustando la tensión de gomas o el peso de proyectil, esos datos son más que suficientes.
La conexión Bluetooth 2.0 empareja sin problemas, pero el alcance es limitado —no esperes moverte a más de 5-6 metros del dispositivo— y la aplicación, aunque funcional, tiene una interfaz que se nota de catálogo genérico. No esperéis una experiencia pulida como la de las apps de las marcas establecidas. Sirve para lo que sirve: ver los datos y almacenar sesiones.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Relación precio-prestaciones para iniciación y uso recreativo. Permite acceder a datos de velocidad y energía sin desembolsar lo que cuesta un radar.
- Variedad de unidades de medida, incluyendo julios y J/cm², que facilitan la comparación directa de prestaciones entre configuraciones.
- Batería recargable por USB, sin depender de pilas desechables.
- Memoria para grupos de mediciones vía app, útil para documentar ajustes.
Aspectos mejorables:
- El plástico de la carcasa transmite poca confianza para un uso rudo continuado. Un refuerzo en las esquinas o una funda protectora habrían sido un acierto.
- La sensibilidad a la luz limita su uso en condiciones subóptimas. No es un problema exclusivo de este modelo, pero conviene saberlo antes de comprar.
- El Bluetooth 2.0 empieza a quedarse atrás. La versión 4.0 o superior habría mejorado el alcance y el consumo.
- La aplicación es mejorable en estabilidad y diseño. Durante las pruebas, en una ocasión los datos no se sincronizaron correctamente y perdí una serie de diez disparos.
Veredicto del experto
Este cronógrafo cumple exactamente con lo que promete: medir la velocidad de proyectiles de honda y arco con una precisión suficiente para el aficionado avanzado y el tirador recreativo. No es una herramienta profesional ni pretende serlo. Donde un Garmin Xero o un FX Radar te dan inmunidad total a la luz, registro impecable y construcción robusta, este dispositivo te ofrece unos datos fiables por una fracción del coste, asumiendo que tendrás que cuidar más la colocación y las condiciones de disparo.
Lo recomendaría sin reservas a quien se inicia en la optimización de su equipo de honda o tirachinas y quiere datos objetivos sin hipotecar el presupuesto. También a quien busca un segundo cronógrafo para llevar al campo sin miedo a que un golpe o una tormenta de tierra arruinen un equipo caro. Para el tirador de competición o el que trabaja con arcos de alta prestación y necesita consistencia milimétrica en cualquier condición, el salto a un sistema radar se acaba notando.
Un consejo práctico: lleva siempre un paño de microfibra para limpiar los sensores ópticos antes de cada sesión, especialmente si disparas en exterior. La acumulación de polvo o suciedad en las barras sensoras es la causa más frecuente de lecturas erráticas, y este modelo no es una excepción.















