Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Tras varias salidas con esta visor táctico 1-6x24 SFP montado en un AR y también en una repetidora con montaje en voladizo, me quedo con una impresión clara: estamos ante una óptica de filosofía low power variable, pensada para situaciones donde prima la velocidad de adquisición del objetivo sin renunciar por completo a la precisión a media distancia. La configuración 1-6x es, en mi experiencia, una de las más versátiles para quien combina monterías en monte mediterráneo, recechos en hora baja y sesiones de tiro dinámico en campo abierto.
A aumento 1x, con ambos ojos abiertos, la sensación es la de un punto rojo alargado: la retícula BDC3 iluminada destaca de forma inmediata sobre fondos de matorral y contra luz rasante, lo que permite encargar disparos rápidos a corta distancia sin perder referencia del entorno periférico. Al girar hacia 6x, el visor gana detalle suficiente para identificaciones enfranquecidas entre 200 y 400 metros, siempre dentro de lo razonable para un objetivo de 24 mm.
Calidad de materiales y construcción
El tubo monolítico de aluminio en calibre 30 mm transmite solidez desde el primer montaje. He verificado la retención del cero después de desmontar y montar la óptica en repetidas ocasiones sobre un cañón que dispara cartuchos de cierta potencia, y las torretas han mantenido los ajustes sin desplazamientos apreciables. No es algo menor: en este rango de precio es habitual encontrar visores que pierden el cero tras unas pocas decenas de disparos.
El sellado con junta tórica y el purgado con nitrógeno funcionan en la práctica. Lo he llevado en una jornada de niebla gallega y bajo lluvia intensa en el Sistema Ibérico, con cambios bruscos de temperatura entre la mañana fría y el mediodía soleado, y no apareció empañamiento interno. Aun así, recomiendo no forzar la situation sumergiendo el visor: la protección está pensada para lluvia y humedad, no para inmersión.
Con unos 525 gramos (18,5 onzas), el peso está en la media de su categoría. Se agradece en rutas largas con el arma colgada y no penaliza el equilibrio del conjunto en monturas tipo cantilever.
Funcionalidad y rendimiento en campo
Retícula e iluminación
La retícula BDC3 iluminada en plano focal secundario es el corazón funcional de esta óptica. Al estar en SFP, el tamaño aparente de la retícula se mantiene constante al variar el aumento, lo que a 1x la hace limpia y rápida, y a 6x algo más fina respecto al objetivo que en un visor FFP. Para el uso previsto —caza a distancias contenidas y tiro recreativo— no lo considero un defecto, pero conviene entenderlo: los puntos de caída de la BDC solo son válidos a la magnificación para la que el fabricante los calibra, habitualmente la máxima. Las referencias hasta 650 yardas son útiles como guía, pero cada tirador debe verificarlas con su munición concreta.
Manejo y ergonomía
El anillo de aumentos gira con una resistencia correcta, ni suelta ni agarrotada, operable con guantes ligeros. El enfoque rápido del ocular permite ajustar la nitidez de la retícula en segundos, algo que valoré especialmente al alternar entre gafas y visión directa durante una misma jornada. La distancia ocular de 3,5 pulgadas (unos 89 mm) es suficiente para calibres contundentes, aunque recomiendo verificarla bien en el montaje para evitar el contacto con la ceja en retrocesos vivos.
Transmisión de luz
Los recubrimientos antirreflectantes cumplen en las primeras y últimas horas de luz, que es cuando se concentran mis experiencias más exigentes con ella: esperas en umbría de pinar y una tarde de espera al jabalí con luna menguante. No alcanza el nivel de ópticas premium con lentes de mayor diámetro, pero la imagen es luminosa y contrastada para un objetivo de 24 mm.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
Rapidez de adquisición a 1x con retícula iluminada claramente visible.
Chasis de aluminio monolítico robusto y bien terminado.
Sellado y purgado con nitrógeno eficaces frente a lluvia, niebla y condensación.
Relación peso/prestaciones equilibrada para montaña y rutas largas.
Marcas de caída prácticas para distancias conocidas una vez verificadas con la munición propia.
Aspectos mejorables:
Al ser SFP, la retícula no escala con el aumento; quien busque rangos de disparo estimados a cualquier magnificación preferirá un FFP.
El objetivo de 24 mm limita la luminosidad en luz muy escasa frente a configuraciones de 30 mm o más.
La ausencia de visión nocturna es coherente con el rango de precios, pero conviene tenerla presente si se prevé usarla con amplificadores de imagen.
Comparado de forma genérica con otros visores variables de entrada y gama media, este modelo defiende bien el terreno intermedio: no compite en óptica pura con referentes europeos, pero su construcción y comportamiento funcional están por encima de lo que suele verse en ópticas claramente económicas que sacrifican retención del cero.
Veredicto del experto
Es un visor honesto y funcional para el tirador que quiere dar el salto del punto rojo al aumento variable sin complicarse la vida ni vaciar la cartera. Su idoneidad es máxima en caza en espesura con encargos rápidos, monterías donde hay que identificar a media distancia y tiro recreativo. Para competición de precisión o trabajo con distancias largas, yo buscaría otra configuración con FFP y objetivo mayor.
Mis consejos de cierre: asienta el montaje en voladizo apretando de forma cruzada y progresiva hasta el par recomendado, verifica el cero cada cierto número de disparos las primeras sesiones, y guarda las tapas del visor cuando lo transportes en funda dura para preservar los recubrimientos de las lentes. Con esos cuidados, es una herramienta que da pocas excusas para fallar en el campo.












