





Los remaches de doble tapa metálicos son la elección más popular entre artesanos y fabricantes de equipamiento táctico que buscan uniones resistentes y de aspecto profesional. Este set de 100 unidades ofrece todo lo necesario para reforzar, decorar y reparar proyectos de cuero con resultados duraderos.

El set incluye cuatro acabados que se adaptan a distintos estilos y necesidades. El latón antiguo aporta un look vintage ideal para complementos artesanales. La versión en pistola negra ofrece un acabado moderno y discreto. El oro proporciona detalles elegantes, mientras que el níquel garantiza un aspecto clásico con mayor resistencia a la corrosión.

Dispones de cinco tamaños: 5×5 mm, 6×7 mm, 7×7 mm, 9×9 mm y 12×11 mm. Para seleccionar el tamaño correcto, mide el grosor total del material y añade entre 2 y 3 mm más de longitud en el vástago. El tamaño de 9×9 mm resulta más versátil para la mayoría de proyectos de bolsos, cinturones y accesorios de tamaño mediano.

Estos remaches son especialmente útiles para reforzar esquinas de bolsas de uso intensivo, decorar cinturones artesanales, reparar calzado y crear elementos decorativos en carteras o mochilas tácticas. También funcionan bien con tela gruesa o materiales sintéticos que imitan el cuero.

Se requiere una herramienta de configuración específica para remaches de doble tapa que comprima el vástago y asegure ambas partes del remache correctamente.
El chapado en hierro ofrece buena resistencia a la corrosión, especialmente en los acabados de níquel y pistola negra. El latón antiguo puede desarrollar una pátina natural con el tiempo.
El tamaño de 9×9 mm suele ser el más polivalente para proyectos de bolso, cinturones y accesorios de tamaño mediano.
El set incluye 100 unidades completas, cada una con tapa decorativa y pasador.
No se recomienda para tela fina, ya que el vástago requiere un grosor mínimo de material para garantizar una unión segura y duradera.
Funcionan bien con cuero natural, cuero sintético, tela gruesa y materiales similares que tengan el grosor suficiente para alojar el vástago.