Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Los silenciadores de vibraciones para arco recurvo son de esos accesorios que, a simple vista, parecen una simple pieza de goma, pero que en el campo marcan una diferencia real. Este modelo de silicona táctica suave está pensado para absorber el impacto tras cada disparo y minimizar el ruido residual que transmite la puntera, dos factores críticos tanto en sesiones de tiro en galería como en esperas de caza mayor.
Con 17,3 a 17,6 g el par, el fabricante ha priorizado que el conjunto sea ligero, y lo cierto es que al montarlo en un arco recurvo de 66″ apenas se nota su presencia. El sistema de fijación a presión funciona bien en la mayoría de puntas estándar: lo encajas, gira un cuarto de vuelta para asegurar el asiento, y listo. Sin herramientas, sin adhesivos, sin complicaciones.
Calidad de materiales y construcción
La silicona empleada tiene una elasticidad equilibrada. No es excesivamente blanda, lo que evita que se deforme tras varias descargas, pero tampoco es tan dura que transmita vibraciones en lugar de absorberlas. La he llevado a un entrenamiento matinal en la sierra de Guadarrama, con un amanecer húmedo, y al otro extremo a una jornada de tiro en secarral manchego con 35 °C a la sombra. Tras varias semanas de uso no he detectado pérdida de consistencia ni quebraduras superficiales, algo que sí he visto en otros amortiguadores de goma vulcanizada más económicos.
Los tintes integrados en la silicona aguantan bien. He expuesto el juego de color naranja a varias jornadas de sol directo en el campo de tiro y no han amarilleado ni perdido intensidad. El sudor de las manos durante los posicionamientos tampoco ha alterado la superficie, que sigue sin presentar zonas pegajosas ni degradadas.
Funcionalidad y rendimiento en campo
Probé el silenciador en un arco recurso de 40 lb con flechas de carbono y punta de 100 gr, tanto en galería a 18 m como en campo a distancias de 30 a 50 m. La reducción de la vibración en la mano del arco es perceptible desde la primera flecha: el impacto se siente más sordo y menos brusco, lo que permite mantener el agarre sin tensiones parásitas ni microcorrecciones en la empuñadura.
En caza, el control del ruido es un factor determinante. Montado en un arco recurvo de 55 lb, el silenciador rebaja apreciablemente el chasquido metálico de la cuerda en la punta. En una espera al jabalí en un robledal de Cáceres, con el viento de cara y las hojas secas crujiendo bajo los pies, notar menos ruido en el momento del disparo ayuda a que la pieza no reaccione antes de tiempo. La diferencia no es abismal, pero en el monte una décima de segundo lo es todo.
Las agrupaciones en diana muestran una mejora sutil pero consistente. Donde antes tenía algún desplazamiento horizontal extraño, el grupo se ha vuelto más compacto. Atribuyo esa ganancia a que el silenciador corta las resonancias de la pala antes de que afecten a la salida de la flecha.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Instalación inmediata y compatible con todos mis arcos recurvo sin necesidad de adaptadores.
- El peso es prácticamente neutro: no descompensa el balance del arco ni altera la inercia del braceo.
- La durabilidad de la silicona está muy por encima de la goma convencional; tras más de trescientos disparos no ha perdido forma.
- La paleta de colores permite identificar visualmente el equipo a distancia, un detalle útil en campos de tiro compartidos.
Aspectos mejorables:
- Aunque la fijación a presión es firme, en puntas muy estrechas o de perfil cónico puede no asentar del todo y bambolearse en el primer disparo. Sería práctico incluir un par de adaptadores internos de diferentes diámetros.
- En arcos de libraje alto (por encima de 50 lb), la absorción se nota menos que en arcos de 30‑40 lb. Si tu equipo es tirada pesada, quizás necesites combinar este silenciador con un absorbedor de cuerda.
- El precio es ajustado, pero el paquete incluye solo dos unidades (una por punta). Si disparas con frecuencia en sesiones largas, tener un recambio nunca viene mal.
Consejos prácticos
Aunque la silicona resiste bien el sudor y la suciedad, conviene retirar los silenciadores tras jornadas en condiciones de barro o lluvia intensa, aclararlos con agua dulce y dejarlos secar a la sombra. La acumulación de partículas abrasivas entre la pieza y la punta puede rayar el acabado del arco con el tiempo. Un truco que me funciona desde hace años: al instalarlos por primera vez, aplica una fina capa de cera de abeja en el interior de la cavidad; mejora el ajuste y facilita el desmontaje posterior.
Veredicto del experto
Es un producto sencillo, bien pensado y ejecutado con un material que está a la altura de un uso exigente. No convierte un arco básico en uno de competición, pero sí lo vuelve más estable, silencioso y agradable de disparar. Para el cazador o tirador que busca exprimir el rendimiento de su equipo sin gastar en piezas caras, este silenciador ofrece una relación calidad-precio excelente. Con un par de pequeños ajustes en el embalaje (adaptadores de diámetro) sería prácticamente perfecto. Lo mantendré en mi mochila de tiro.












